miércoles, 10 de abril de 2013

IMPRESORAS 3D: Cada vez más asequibles

     Las impresoras 3D son desde hace tiempo una realidad. Son ampliamente utilizadas en arquitectura, cine y a la hora de realizar cualquier trabajo dónde se necesiten crear maquetas o prototipos. Pero su elevado coste hacía difícil que un particular pudiera tener uno de estos aparatos en casa. Sin embargo, cada vez son más asequibles y hoy en día se pueden encontrar algunos modelos por debajo de los 2000 euros.


¿Qué es una impresora 3D?


      Las impresoras 3D son dispositivos capaces de formar objetos tridimensionales a partir de un diseño creado mediante un software 3D en el ordenador como el conocido AutoCAD. Para ello utilizan diversos materiales, según el tipo de impresora, como vidrio, metal, chocolate, yeso, plástico, etc. Su funcionamiento no es muy diferente al de una impresora convencional. Capa a capa, y con gran precisión, la impresora va soltando material en el punto exacto marcado por el software hasta crear el objeto deseado.



¿Qué utilidades tiene una impresora 3D?


      Las ventajas son muchas y seguramente cada vez se encontraran más usos a las mismas. Principalmente con una impresora 3D podremos fabricar pequeñas piezas de repuesto difíciles de encontrar como un determinado botón, tornillo, tuerca, etc., de cualquier aparato que se nos estropee. También podemos crear carcasas y fundas exclusivas e individualizadas para nuestros móviles, ordenadores, tablets, etc. Otra opción sería la fabricación de figuras de colección y juguetes. Las opciones son muy amplias. En algunas empresas ya son muy utilizadas a la hora de hacer prototipos de productos antes de su fabricación en masa, reduciéndose así los costes y el tiempo de creación de los mismos. En cine y arquitectura, como he mencionado al principio, se suelen utilizar en el diseño de maquetas y escenarios. Algunos usos más impresionantes son la creación de piezas dentales y coronas para la industria odontológica, la fabricación de partes de órganos mediante la utilización de células madre o la elaboración de diferentes tipos de prótesis hechas a medida del paciente.

¿Qué calidad tienen los objetos fabricados?


      La calidad depende, al igual que ocurre con las impresoras tradicionales, del producto que compremos. Hay impresoras 3D baratas que crean objetos con aspecto más tosco pero igualmente funcionales y otras más profesionales capaces de hacerlos con un elevadísimo nivel de detalle. 


¿Qué precios tienen?


     Hace unos pocos años sus precios eran elevados. Ahora hay muchos fabricantes y modelos distintos de impresoras 3D y encontramos por lo tanto una amplía variedad de precios. La Solidoodle 3D Printer SD1001-A es una de las más baratas y tiene un precio de 500 euros aproximadamente. La Zprinter 150, por otro lado, tiene un coste de 17.000 euros. Visita esta página para ver algunos precios y modelos: http://www.impresoras3d.net/2012/02/impresoras-3d-por-menos-de-20-000e/

Solidoodle 3D Printer SD1001-A
Zprinter 150

¿Qué materiales suelen usar las impresoras 3D?


      Dependiendo del uso de las mismas utilizan un material u otro. Así las hay que emplean desde chocolate a diversos metales. En general pueden utilizar cualquier material que tenga la cualidad de ser reducido a un fino filamento y luego se endurezca. 

 Los modelos comerciales son actualmente de dos tipos (según http://es.wikipedia.org/wiki/Impresora_3D):
  • De compactación, en las que una masa de polvo se compacta por estratos.
  • De adición, o de inyección de polímeros, en las que el propio material se añade por capas.
  • Estereolitografía, utiliza resinas líquidas fotopoliméricas que se solidifican cuando son expuestas a la luz ultravioleta.

      Según el método empleado para la compactación del polvo, se pueden clasificar en:
  • Impresoras 3D de tinta: utilizan una tinta aglomerante para compactar el polvo. El uso de una tinta permite la impresión en diferentes colores.
  • Impresoras 3D láser: un láser transfiere energía al polvo haciendo que se polimerice. Después se sumerge en un líquido que hace que las zonas polimerizadas se solidifiquen.
Filamento ABS
      A nivel usuario las más utilizadas son las de adición o de inyección de polímeros. Las impresoras 3D más asequibles emplean un material llamado ABS vendido en rollos de filamento cuyo precio parte en los 50 euros por recambio. Sus siglas se corresponden con Acrilonitrilo Butadieno Estireno (ABS) y es un plástico muy resistente al impacto que es utilizado en automoción y otros usos industriales. Para que os hagáis una idea, marcas jugueteras como LEGO, Airsoft y BANDAI lo utilizan en la fabricación de sus productos. 



Cubo de Composite
   Por otro lado, la mayoría de impresoras de compactación  emplean como material el Composite. Este material puede ser definido como una especie de polvo que mezclado con diferentes aglomerantes e infiltrantes (vendidos aparte) consigue diferentes acabados y cualidades. Estos materiales son más caros y se utilizan mucho en odontología, aeronaútica, prótesis, cosmonaútica, ingeniería naval, etc.






      Si estás diseñando prototipos pero aún te parece caro tener tu propia impresora 3D existe la opción de mandar tu diseño a una empresa que se encargue de este último proceso (Ej: http://www.silsa3d.com/?gclid=CO7CvNTpwLYCFWLHtAodD1IA3Q) Y es que el auge que está suponiendo la impresión en 3D ha hecho aflorar una nueva vía de negocio.

   Pero, como toda nueva tecnología, tiene un lado oscuro. Con este tipo de impresoras puedes diseñar muchas cosas buenas pero también malas. Y ya hay alguien que ha sido capaz de fabricar desde réplicas de productos hasta incluso armas.



       Si quieres más información puedes visitar:





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